
Los transportistas acogidos al sistema de gasóleo profesional verán reducida en septiembre la ayuda directa desde los 20 céntimos por litro inicialmente previstos hasta 5 céntimos. Sin embargo, el alivio económico total no disminuirá, ya que la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aumentará hasta 20 céntimos por litro. De este modo, el apoyo conjunto seguirá siendo de 25 céntimos por litro, aunque con una distribución diferente entre ayuda directa y reducción fiscal.
La cláusula automática modifica el reparto de las ayudas
El cambio se produce por la aplicación de la cláusula automática incluida en el Real Decreto-ley 18/2026, activada después de confirmarse que el precio del gasóleo registró en julio un incremento interanual del 15,7%.
La normativa establece mecanismos de protección cuando el carburante supera determinados niveles de encarecimiento. Al rebasarse el umbral previsto, la rebaja fiscal aumenta automáticamente, mientras que se reduce en la misma proporción la ayuda directa destinada a los beneficiarios del gasóleo profesional.
En septiembre: 5 céntimos de ayuda y 20 de rebaja fiscal
Para los transportistas acogidos al régimen de gasóleo profesional, el esquema de septiembre quedará configurado de la siguiente manera:
- 5 céntimos por litro mediante ayuda directa.
- 20 céntimos por litro mediante reducción del Impuesto sobre Hidrocarburos.
- 25 céntimos por litro de apoyo total.
Por tanto, no disminuye el importe global de las medidas, pero sí cambia la forma en la que el transportista obtiene el beneficio.
Ayuda directa y rebaja fiscal: dos mecanismos diferentes
La distinción entre ambas medidas es especialmente relevante desde el punto de vista de la tesorería de autónomos y empresas.
La ayuda directa se calcula en función de los litros consumidos y es abonada posteriormente por la Administración. En el caso del gasóleo profesional, se gestiona a través de la tarjeta profesional y de los datos de consumo registrados por la Agencia Tributaria.
La rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos, en cambio, supone una menor carga fiscal sobre el carburante. No se trata de una cantidad que se ingresa posteriormente en la cuenta del beneficiario, sino de una reducción de la tributación asociada al combustible.
Esta diferencia hace que, aunque el apoyo total sea idéntico, su efecto sobre la liquidez inmediata de las empresas no sea exactamente el mismo.
El precio del gasóleo activa el mecanismo de protección
El sistema aprobado para los meses de verano establecía inicialmente un reparto progresivo del apoyo.
Para los usuarios del gasóleo profesional, la ayuda directa estaba prevista en:
- 10 céntimos por litro en julio.
- 15 céntimos en agosto.
- 20 céntimos en septiembre.
Paralelamente, la reducción del Impuesto sobre Hidrocarburos debía evolucionar en sentido contrario:
- 15 céntimos en julio.
- 10 céntimos en agosto.
- 5 céntimos en septiembre.
En todos los casos, el objetivo era mantener un apoyo conjunto de 25 céntimos por litro.
Sin embargo, el fuerte encarecimiento del carburante ha activado la cláusula de protección, provocando que en septiembre la rebaja fiscal vuelva a situarse en 20 céntimos y la ayuda directa se reduzca a 5 céntimos.
También bajan las ayudas para quienes no utilizan gasóleo profesional
La modificación afecta asimismo a determinados transportistas cuyos vehículos están fuera del régimen de gasóleo profesional.
En estos casos:
- Algunas categorías de vehículos pesados pasarán de 1.350 a 900 euros de ayuda directa.
- Las furgonetas pasarán de 225 a 150 euros.
Estas ayudas deberán solicitarse ante la Agencia Tributaria entre el 1 de septiembre y el 30 de octubre.
La tarjeta de gasóleo profesional actúa como solicitud
Los autónomos y empresas acogidos al gasóleo profesional que utilicen una tarjeta registrada no tendrán que presentar una solicitud adicional para recibir la ayuda por litro.
El propio uso de la tarjeta permite a la Agencia Tributaria identificar los consumos realizados y calcular mensualmente el importe correspondiente.
La ayuda:
- Se tramita junto con la devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos.
- No se descuenta directamente en el momento del repostaje.
- Se abona posteriormente en la cuenta bancaria comunicada por el beneficiario.
La Agencia Tributaria dispone de hasta seis meses desde el final del mes en que se realizó la adquisición para efectuar el pago.
Un mismo apoyo, pero con diferente impacto en la tesorería
El resultado para septiembre será, por tanto, el mismo alivio global de 25 céntimos por litro, pero con una distribución distinta a la anunciada inicialmente.
El cambio vuelve a poner sobre la mesa una de las principales preocupaciones del sector: la dificultad para realizar previsiones financieras estables en un contexto de fuertes fluctuaciones del precio del combustible y modificaciones constantes en los mecanismos de ayuda.